La cirugía laparoscópica ginecológica es un abordaje mínimamente invasivo que permite operar con pequeñas incisiones abdominales. Una cirujana laparoscópica realiza histerectomías, miomectomías, quistectomías de ovario, cirugía de endometriosis, esterilización tubárica y tratamiento de embarazo ectópico. Las ventajas son menos dolor, recuperación más rápida (días en vez de semanas) y menor riesgo de infección.